Mi día con Braulio

Hoy quiero hablaros sobre mi relación con Braulio, un maravilloso bulldog francés de casi diez años que vive con su simpática ama en el barrio de Gracia.
Desde la primera vez que nos hemos encontrado entre nosotros se ha establecido una relación muy bonita y cariñosa 🙂
Su ama me lo deja varias veces, sea cuando tiene que marcharse para ir de viaje, sea cuando por diferentes razones tiene que ausentarse de casa y no quiere dejar a su querido perrito demasiadas horas solo.


Un día con Braulio

Cuando estoy con él, a parte de estar super contenta porqué es un excelente animal, tan amable y cariñoso que se gana el corazón de cualquiera, siempre intento que tenga un muy buen día, ¡y lo trato como si fuera el rey de los perros! Todas las veces que tengo que cuidar de él le hago muchísimos mimitos y “rasquis” (le encanta cuando le rasco la barriguita <3), jugamos un montón, tomamos el sol y hacemos la siesta juntitos 🙂
Cuando nos levantamos lo primero que hago es limpiarle el ojito porque tiene un problema y le pongo también unas gotitas especiales. Después viene la hora de comer y le cambio el agua (procuro siempre que el agua sea nueva, cambiándola un par de veces al día y utilizando agua embotellada, seleccionando la que tiene pocos minerales y previene de este modo las piedras en los riñones de nuestros amigos animales).
Después de la comida vamos a dar un paseíto por el barrio y vamos a jugar juntos con otros simpáticos perritos o con los varios juguetes que les gustan 🙂
Por la tarde es siempre nuestro “mimitos time” pero, después de relajarnos vamos a dar un paseo más largo. Algunas veces vamos en los bosques cerca de la ciudad o en la playa para que pueda disfrutar de la brisa marina y para que pueda inhalar un poco de iodo que, en su caso, le ayuda a respirar mejor.
Procuro siempre llevarme una botellita de agua para que pueda beber después de haber andado y hacemos pausitas cada dos por tres para que no se canse demasiado. También me llevo unos snacks y unos premiitos para perros 🙂
A las 19h es la hora de la cena, volvemos a casa y esperamos un rato para salir una última vez antes de acostarnos.
Acabado el último paseo diario preparo su camita cerca de mi cama para que no se sienta solo y, después de haberlo envuelto en su mantita calentita y haberle dado muchos besitos y caricias, vamos los dos a dormir felices, contentos por el bonito día que hemos pasado juntos 🙂
¡Brauli, como lo llamo yo, es verdaderamente un perro fantástico!
Tan amable, simpático, divertido, empático que pasar los días con él hace que el tiempo vuele aún más rapido de lo normal. Estoy muy contenta de haberle conocido a él y a su ama que, ahora, ya no es simplemente una vecina a la que ayudo sino que también es una amiga 🙂
Ser Cuidadora de perros me hace verdaderamente feliz y llena mi vida 🙂

One Response to “Mi día con Braulio

  • Situense en la explanada lateral del Museo de Arte moderno. Estamos a punto de pasar delante de una pequeña entrada de La Caixa. Mi joven amiga está a mi derecha, en segundos veo que se lanza al rincón de la entrada cubriendo una paloma que andaba por el suelo, evitando que una enorme gaviota asesina se lance sobre la pequeña ave. La gaviota da un giro volando para dirigirse como una bala sobre mi amiga. Ella alarga su brazo y consigue parar el ataque. Vuela de nuevo la gaviota para lanzarse por segunda vez, y ella repite la acción. Mientras la gaviota inicia otro giro para tacar por tercera vez, mi valiente amiga sigue con su brazo extendido y la mano abierta dando el alto; un grupo de palomas vuela cerca, y rauda como una flecha sale nuestra afortunada ave para unirse y alejarse volando entre ellas, mientras la gaviota las sigue un momento y desiste. Puedo asegurar que yo pasé un momento casi de terror temiendo un desastre físico para ella. Mi amiga tiene un nombre muy bonito pero les aseguro que su ternura es infinitamente hermosa.

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